jueves, 25 de septiembre de 2008

miércoles de bi-ensayo

Como habré señalado medio desordenadamente en otros escritos, los miércoles hago doblete: ensayo Fedón y a continuación - pis, mate y pucho de por medio -, Otelo.

Fedón va y viene. Yo estaba de pie en la plaza pública: el mundo con sus llanuras y sus valles daban vueltas a mi alrededor como una rueda gigante... Así voy: por momentos estoy arriba, instantáneamente, volando con Fedón y sus astros. Otros, abaaaaaaaaaajo, abaaaaaaaaajo. O lejos, lejos. Fedón va y viene. Yo, voy y vengo con Fedón. Necesitaría plantarme en la tierra y que la rueda deje de girar.

Otelo enfrenta a Desdémona. O la tantea. El pañuelo desapareció. Para ella, es sólo una pérdida desesperada. Para él, la confirmación de la traición.

Estamos probando algo. Como todo es difícil. Recuerdo el día en que el fantasma de mis sueños era real y supe de su traición. Para aquellos que aman - dice Fedón - el tiempo deja de existir, puesto que los amantes se arrancan el corazón para dárselo a quienes aman. Algo me arrancaron aquel día de traición probada. Hubo un hueco real, palpable, existente desde la ya inexistencia de corazón alguno. No hay aire. No hay sangre. No hay.

Otelo, Desdémona, Yago y el pañuelo que ya no está. Pienso: Desdémona busca algo que todos sabemos dónde está. Allí, a un paso. En la carterita de Cassio. Yago lo sabe. Otelo, también, pero aún quiere no creer.

ah, Otelo y Desdémona, Stellss y July armaron un hermoso friso para la escena del cabaret.

bueno, estoy cansado de escribir. chau.

2 comentarios:

ruben dijo...

Espero poder ir a Buenos Aires cuando se estrene OTELO. Estoy seguro que será un nuevo gran logro de tu capacidad indiscutible como creador.
Ruben

ed! dijo...

Gracias, Ruben. Qué linda sorpresa.

Será un gran logro que llegue vivo! Me lleva loco, el moro.

Leete los post. Son bienvenidas las opiniones y sugerencias! Siempre las miradas ajenas iluminan.